Como muerta la mirada.
los parpados amarillos.
y la gravedad haciendo
de las suyas.
Como frió tu cuerpo
rígido las extremidades
y el lienzo de tu abdomen
perdiendo su inspiración.
Toda hundida en el ombligo.
la piel azul, toda ahora
adivinando y confusa
hacia extender sus células.
Justo debajo de tu cadera,
toda junta, estropeada como poleo.
oh divina, debo masticar mis palabras
azotándome la lengua hacia adentro,
para evitar deshonrarte.
Como muerta la mirada.
ante mis ojos vivos, vivos
de venganza llama la voz tu nombre.
como muerto el cuerpo, aun vive
mas tu alma.

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